Ayer ha muerto Mario Benedetti, poeta uruguayo perteneciente a la Generación de 45. Su prolífica producción literaria incluyó más de 40 libros, los cuales fueron traducidos a 20 idiomas. Destaca para mi entre sus poemas, "Ah, Soledades":Las soledades / jaulas de uno mismo,
lista infinita de deseos pródigos,
ruleta con apuestas al tuntún,
libre administración de los azares,
son / pese a todo / claves de una historia.
Las soledades saben de paciencia,
de sentimientos estrujados / tímidos,
de abstinencia de odios y rencores,
de arrebatos sin causa ni secuelas,
de protección de la ternura mártir.
Las soledades son hebras de muerte,
pero sirven también para la vida,
de miserias sobrantes se alimentan,
o de ayunos lujosos que no importan,
en realidad son sueños residuales.
Las soledades niegan la rutina,
se incorporan al hueco del insomnio,
son tan opacas o tan transparentes,
como lo acepte el filtro de la noche,
o lo permita el celador del alma.
Las soledades son deudas a término,
incertidumbre de un destierro fértil,
excusas del amor la sangre el sexo,
ya que ejercen el raro monopolio,
de inventar rostros cópulas promesas,
las soledades son fiestas calladas,
vaga frontera entre silencio y caos,
radar que verifica alrededores,
hasta que encuentra un prójimo / otro solo /
y le tiende su cabo de esperanza.
Las soledades pierden o hallan rumbos,
conviven con milagros y fantasmas,
se resguardan del sol y de la sombra,
blindan su espacio propio / su clausura,
y tienden a anudar los hilos sueltos.
Las soledades llenan un vacío,
gracias a ellas nos despabilamos,
y lentamente vamos aprendiendo,
que el clan humano es después de todo,
una congregación de soledades.
Mario Benedetti
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